Sugerencias

América

Son muchas y muy variadas las razones para viajar con niños al continente americano ya que comparte una cultura y una sociedad con unas raíces comunes con las de Europa. El idioma ya no es una barrera. Salvo algunas excepciones, prácticamente en todos los países se habla el español o el inglés. Son tantas las cosas que puedes hacer en América, tantas rutas por recorrer, tantas maravillas de la naturaleza para asombrarte, que un viajero no puede resistirse a sus cantos de sirena.

Desde el Amazonas hasta el desierto de Atacama; desde las Montañas Rocosas hasta el Cañón del Colorado o desde la Isla de Pascua hasta Hawái, no te puedes perder los tesoros que se esconden aquí, en el segundo continente más grande del mundo. Encontrarás glaciares tanto en el pico sur de Chile y Argentina, como en el extremo septentrional de Norteamérica. Sin olvidar las archiconocidas cataratas de Iguazú o la inmensidad de parques nacionales de Estados Unidos y de Canadá. Si de turismo de naturaleza se trata, Costa Rica siempre brilla con luz propia y es objeto de deseo de muchos viajeros. Y descubrirás también otras playas magníficas como las de la Península de Yucatán, en México, o las de Florida, Brasil y Uruguay.

Podrás contemplar obras maestras de la ingeniería como el canal de Panamá o la larga lista de rascacielos de muchas de sus ciudades, siempre en el disparador de los amantes de la arquitectura. Y es que también recorrerás modernas urbes que no te puedes perder, como Río de Janeiro y Nueva York, o ruinas de otras pertenecientes a antiguas civilizaciones, como las que encontrarás en Machu Pichu o en la Riviera Maya. Y, pensando en los más pequeños, podrás entrar en la vorágine de la infinidad de parques temáticos al sur de los Estados Unidos.

La seguridad sigue siendo muy desigual según los países y no todos los destinos serán recomendables para programar tu próximo viaje en familia. Te dejamos una serie de recomendaciones idóneas para viajar con niños, que poco a poco iremos ampliando. Emula a Cristóbal Colón y descubre el Nuevo Mundo.

Estados Unidos viajar en familia
Estados Unidos
Uruguay viajar con niños
Uruguay

Uruguay

Uruguay (o la República Oriental de Uruguay) se sitúa entre Brasil, Argentina y Paraguay. El hecho de ser uno de los países más desarrollados y más seguros de Sudamérica, unido a su magnífico clima y a sus hermosas playas, le convierten en un destino a tener en cuenta si viajas con niños a Sudamérica.

Pese a que es el segundo país más pequeño de América del Sur, su extensión de más de 176.000 km2 no es nada desdeñable si la comparamos con la de algunos países europeos. Dividido en 19 departamentos, Montevideo, su capital, es el más pequeño de todos ellos, si bien es el que concentra la mayor parte de la población del país. De 3,4 millones de habitantes, 1,3 viven en la ciudad.

Agraciado por el clima, disfruta de unos inviernos suaves (con un promedio de unos 12o C) y unos veranos templados (con un promedio de unos 23o C). De orografía suave, apenas encontrarás grandes elevaciones. Cerro Catedral, en el departamento de Maldonado, apenas pasa de los 500 metros por encima del nivel del mar.

Otra seña de identidad del país es que está rodeado mayoritariamente por agua: el Océano Atlántico al este, el Rio Uruguay al oeste y, al sur, el Río de la Plata, un río (o un estuario según otros) formado por la confluencia de los ríos Paraná y Uruguay y caracterizado por tener la desembocadura más ancha del mundo, 221 kilómetros.

Fue el español Juan Díaz de Solís quien navegó sus aguas por primera vez en 1516. Pero Uruguay fue ocupado más tarde que otros países del continente. Los primeros asentamientos se establecieron en el siglo XVII, siendo colonia española hasta el siglo XIX. Su primera Constitución tras la independencia del país data de 1830.

Uruguay ha ido avanzando en su desarrollo político y social, siendo considerado como uno de los países de Sudamérica que tiene el sistema democrático más consolidado. En la actualidad, alberga la sede del Mercado Común del Sur (MERCOSUR), un acuerdo de libre comercio entre Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.

Si bien Uruguay no esta a la altura de otros países americanos en lo que a minería se refiere, el turismo y la producción agropecuaria son ahora el motor de su economía, sin dejar de lado la pesca, dada la riqueza fluvial y marítima del país.

En tiempos, fue destino migratorio principalmente de españoles e italianos. Ahora se ha convertido en referente turístico de argentinos, de brasileños y también en los últimos años de norteamericanos y europeos.

La amabilidad, la cercanía, el futbol, el mate y la música están en el ADN de los uruguayos -basta con mencionar el tango, cuya pasión Uruguay comparte con su país vecino, Argentina-. Su gastronomía forma igualmente parte de su patrimonio, siendo su principal exponente la carne a las brasas. Pero, si viajas con niños, ten cuidado con los braseros ya que pueden incluir partes del animal que a lo mejor no gusta a los más pequeños. Prueba también la brótola, un pescado muy suave, típico de sus aguas, o su cerveza Patricia o la uva Tannat, cada vez más presente en la producción vitivinícola del país.

Bien sea porque quieras pasar una temporada en alguna de sus enormes y fantásticas playas, bien sea porque decidas estar unos días en el país, es un destino ideal para viajar a Sudamérica.

Punta del Este viajar con niños
Camino a Punta del Este
Montevideo viajar con niños
Un paseo por Montevideo

Un paseo por Montevideo

Montevideo es una ciudad perfecta si quieres planificar un viaje con niños a Sudamérica. Situada en la desembocadura del Río de la Plata -que los montevideanos llaman mar-, pocas ciudades pueden presumir de tener un clima tan favorable durante todo el año, de disfrutar de más de 30 kilómetros de playa o de disponer de un campo de golf en pleno centro.

Se dice que el origen del nombre de la ciudad arranca de la frase pronunciada por el vigía del navío de Fernando de Magallanes al avistar el cerro donde ahora se ubica la ciudad: “monte vide eu” (“he visto un monte”). Desde entonces la influencia española sobre la ciudad ha sido más que evidente, lo que se refleja en muchos rincones de la ciudad, los nombres de sus calles, sus plazas, sus iglesias, etc.

Ya desde tu llegada a la ciudad, las modernas infraestructuras del Aeropuerto de Carrasco (2009) o del Puente de las Américas (2005) permiten hacerte una idea del grado de desarrollo que ha alcanzado el país. Basta con estar unas horas en la ciudad, para darte cuenta de que los montevideanos son una sociedad muy avanzada y muy abierta por lo que, con toda seguridad, cualquier visitante será cálidamente bienvenido.

Con una extensión de 570 km2, Montevideo es una ciudad muy ecléctica y combina edificios de todo tipo de estilos y alturas. Pero también su centro tiene un cierto aire decadente y en él encontrarás muchos edificios con apariencia de abandono. El Art Decó se combina con el estilo neoclásico y con el colonial. Todo ello salpicado por innumerables parques como el parque Rodó, el parque de El Prado o el parque Batlle. De hecho, la ciudad presume de tener un árbol por cada tres habitantes.

Este eclecticismo también se pone de manifiesto en su cultura, donde se mezclan elementos de diferentes países y nacionalidades. Por poner un ejemplo, los carnavales de Montevideo, famosos por durar cuarenta días, beben de la influencia africana, con los tambores de candombe, y española, con las murgas.

Siendo como es una ciudad segura, la ruta que te proponemos conviene hacerla de día, especialmente en la parte del centro histórico, sobre todo si piensas hacerla con niños. La hemos dividido en tres etapas, pero un día completo es suficiente para hacer las tres.

Centro de Uruguay viajar con niños
Centro de Uruguay
La Ciudad Vieja viajar con niños
La Ciudad Vieja
Punta Carretas y otros barrios viajar con niños
Punta Carretas y otros barrios

Punta Carretas y otros barrios

Si aún tienes tiempo después de haber visitado el Distrito Centro y la Ciudad Antigua, puedes aprovechar para terminar de conocer Montevideo echando un rápido vistazo al resto de barrios de la ciudad, utilizando para ello el Bus Turístico de Montevideo (1), cuyo punto de partida está muy cerca del Mercado del Puerto (2).

Si decides hacerlo así, consulta los horarios ya que el ultimo autobús sale a primera hora de la tarde (sobre las 15:45 entre semana y las 16:30 los fines de semana). El autobús te podrá acercar a otros barrios más alejados del centro para conocer otros edificios y lugares igualmente representativos de la cuidad. Pero recuerda que si coges a esa hora el autobús y te bajas de alguno de ellos, ya no pasarán más autobuses y tendrás que desplazarte por tu cuenta. En tu recorrido, desde él, podrás ver el Palacio Legislativo de Uruguay (3), un espectacular edificio de corte neoclásico que alberga la sede del Parlamento uruguayo desde que se desplazó de la plaza de la Constitución en 1925. Desde esta zona, también se puede divisar la Torre de Telecomunicaciones (2002, 157,6 metros), el edifico más alto de Uruguay (4). El autobús atraviesa también el parque de El Prado, en el que se encuentra el Museo y Jardín Botánico (5), si bien este no se puede ver desde el autobús. Otro punto interesante de la ruta es el Obelisco homenaje a los padres de la Constitución de 1830, uno de los símbolos más característicos de la ciudad desde su inauguración en 1938. Desde allí, te dirigirás al Estadio Centenario (7), inaugurado en 1930 y declarado por la FIFA como monumento histórico del futbol mundial. Otro punto interesante de la ruta puede ser el World Trade Center (8), cuyas torres se encuentran entre las más altas de Uruguay (1998-2012, 120-130 metros), para finalizar en el parque Rodó (9), antes de llegar al punto final de la ruta del autobús.

Si has llegado tarde al autobús turístico o decides bajar en esta parada, otra opción puede ser pasar la tarde en el parque Rodó (9). Construido entre 1903 y 1904, es uno de los parques artificiales más grandes de Montevideo y puede ser muy interesante para los niños ya que en el lago hay barcas de pedales (10) y en la zona que linda con la playa hay un pequeño parque de atracciones (11) con varios restaurantes, heladerías y hasta una churrería.

Justo al lado del parque Rodó, se encuentra la Playa Ramírez (12), una de las más conocidas -y céntricas- de la ciudad, desde donde podrás tener unas bonitas vistas o darte un paseo hasta Punta Carretas, un buen lugar donde buscar tu alojamiento para Montevideo, dada su proximidad al centro comercial Punta Carretas (13) y a diferentes oficinas de alquiler de coches. Dos hoteles se encuentran por esa zona, el hotel Sheraton Montevideo y el hotel Aloft.

Una ultima opción para sumergirte más en la cultura y la idiosincrasia de la ciudad es el Mercado de Tristán Narvaja, un mercadillo callejero que abre los domingos hasta las 15:00 horas. Se sitúa entre la calle Dr. Tristán Narvaja al este, la calle de La Paz al norte, la calle Minas al oeste y la calle Mercedes al sur. Se trata del tradicional “mercado de las pulgas” donde puedes encontrar todo tipo de objetos, especialmente de segunda mano, así como frutas y verduras.

 

La Ciudad Vieja

La Puerta de la Ciudadela (1), en el extremo oeste de la Plaza de la Independencia, te da la bienvenida a la Ciudad Vieja a través de la calle peatonal que aparece como su principal arteria, la calle Sarandí (2). El casco histórico de Montevideo se levanta sobre lo que en su momento fue una fortificación militar española, demolida en 1877. Poco queda ya de las murallas de granito que se levantaron entre 1741 y 1780. El principal testigo de aquel fortín es la Puerta de la Ciudadela, que sostenía un puente levadizo por el que se tenía acceso a la antigua fortaleza y que se ubica en la Plaza de la independencia, ocupando el lugar que tuvo antaño.

La ciudad antigua tiene ese aire que se respira en las ciudades de Sudamérica como Buenos Aires o Cartagena de Indias, por mencionar algunas. Y la calle Sarandí te dará entrada a ese sabor uruguayo que ha persistido a lo largo de los años. La calle, también llamada Peatonal Sarandí fue inaugurada en 1992 y su nombre rememora la batalla con el ejército brasileño que tuvo lugar en Sarandí en 1825. En un día soleado, pasear por esta calle peatonal no deja de ser un placer para los sentidos. A lo largo de la misma, te encontrarás numerosos comercios tradicionales y anticuarios, de los que ya apenas quedan en Europa. Merece la pena que accedas a la librería Puro Verso (3) para que te hagas una idea de lo que estamos hablando.

Desde allí, te puedes acercar a la Plaza Matriz (4), que en 1843 fue llamada plaza de la Constitución. En las ultimas décadas del s. XIX, la plaza fue testigo de la construcción de los edificios del Club Uruguay y del Hotel Alhambra que embellecieron su entorno. En ella se ubicó el Parlamento del Estado uruguayo hasta 1925 y la Catedral Basílica Metropolitana de Montevideo (5), una basílica de líneas sencillas en su exterior y estilo neoclásico, cuyos orígenes remontan a 1750. Especialmente bonitas son las tumbas de los obispos de Montevideo, Monseñor Jacinto Vera y Monseñor Marian Soler, situadas a la derecha e izquierda de la nave central junto a la entrada. En el centro de la plaza, hay una fuente, que se construyó para inaugurar la llegada del agua potable a la ciudad, en torno a la cual se monta un mercadillo de antigüedades todas las mañanas.

La siguiente parada la puedes realizar en la plaza Zabala (6), dominada por una estatua ecuestre construida en 1931 en homenaje a Don Bruno Mauricio de Zabala, considerado el fundador de la ciudad, y a la entrada de las tropas españolas en la península de Montevideo el 20 de enero de 1724.

Desde la plaza, puedes dirigirte a la calle peatonal de Pérez Castellano para terminar tu ruta en el Mercado del Puerto (7), construido en 1868 con una estructura de hierro traída de Liverpool y que fue en tiempos el mayor mercado de Sudamérica. En la actualidad, alberga multitud de restaurantes especializados en carnes a la brasa. Constituye un marco muy pintoresco para terminar tu paseo comiendo en alguno de ellos.

Si decides comenzar la ruta en sentido contrario, justo al lado del Mercado del Puerto se encuentran dos oficinas de información turística: la de la Intendencia de Montevideo (8) y la del Ministerio de Turismo de Uruguay (9).

Distrito Centro

La ruta comienza en el Mirador de la Intendencia (1), una terraza panorámica en la planta 22 del edificio de la Intendencia de Montevideo, a unos 80 metros de altura. Inaugurado en 1979, permite tener una visual en 360o de la ciudad y puede ser una buena puerta de entrada para conocer la ciudad. De hecho, todo el mirador está lleno de paneles informativos de los diferentes edificios que se pueden divisar desde allí. De entrada gratuita, abre desde las 10:00 hasta las 16:00, pero el último acceso sólo se permite hasta las 15:30. La entrada no es fácil de encontrar pero, si preguntas en la oficina de turismo (2) que está a pie de calle, te darán las indicaciones oportunas. En la misma oficina te podrán proveer de todo tipo de información y documentación para aprovechar mejor tu visita.

Una de las señas de identidad de la ciudad de Montevideo, de la que presume orgullosamente, son los edificios de estilo Art Decó que salpican la ciudad. Construidos a principios del s. XX, se caracterizan principalmente por su diseño a base de formas simétricas. Dos ejemplos los encontramos nada más bajar del mirador: el Palacio Tapie (o Tapié), construido en 1934 (3), o el Palacio Díaz, construido en 1929 para festejar el centenario de la Constitución de 1830 (4).

Desde el Mirador, te encaminas hacia la avenida del 18 de Julio, la calle principal de Montevideo, llena de vida y de espectáculos callejeros por un lado y epicentro administrativo y comercial de la ciudad por otro. En tu camino, además de muchas tiendas y comercios tradicionales, pasarás por el Edificio Café Montevideo (5), construido en 1935 y definido como de estilo ecléctico historicista. La siguiente parada puede ser la conocida Fuente de los Candados (6), un clásico ya en muchas ciudades, hasta llegar a la Columna de la Paz (7), que preside la plaza de Cagancha y que representa el kilómetro cero del país. Construida en 1987, la estatua de bronce, colocada sobre una columna de mármol de 17 metros de altura y de 9 toneladas de peso, representa la libertad. De la plaza también se puede destacar el Palacio Montero (8), construido en 1925, también de estilo ecléctico historicista.

Si sigues en tu paseo hacia la plaza de la Independencia, dejarás a tu derecha otro de los edificios más característicos de Montevideo, el Edificio Rex (9), construido en 1928 en estilo modernista y que en la actualidad alberga la Sala Zitarrosa.

Finalmente llegarás a la plaza de la Independencia (10), que constituye la entrada a la Ciudad Vieja. En la plaza te encontrarás con el Palacio Salvo (11), quizás el edificio más representativo de Montevideo. Inaugurado en 1922 y también de estilo Art Decó, fue concebido como hotel y sede de oficinas. En el centro de la plaza, se encuentra el mausoleo del general José Artigas (12) abierto en 1977 para recordar las muchas hazañas de este héroe nacional, que jugó un papel decisivo en la independencia de Uruguay. Al otro lado de la plaza, se encuentra la Puerta de la Ciudadela (13) que da entrada a la Ciudad Vieja. Pero antes desvíate a la izquierda para asomarte al Teatro Solís (14), inaugurado en 1856 y uno de los edificios más antiguos y más representativos de la ciudad.

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