Varese

Varese es un lugar fantástico para alojarte si quieres organizar un viaje en familia a los lagos de Milán. Se encuentra a medio camino entre el Lago di Como y el Lago Maggiore, por lo que te permitirá desplazarte cómodamente a cualquiera de ellos. A esto se une que se trata de un lago mucho menos turístico y más tranquilo que sus hermanos mayores, lo que se traduce en ofertas más económicas para el alojamiento; en un entorno menos explotado y más natural y, finalmente, en una ciudad mucho más cómoda y sin aglomeraciones para relajarte después de todo un día haciendo turismo.

Si decides bajar al centro de la ciudad de Varese, un buen punto para dejar el coche sin complicarte la vida puede ser el aparcamiento (1) que se encuentra justo al lado de los jardines (2) del Palazzo Estense (3). El palacio y los jardines, de estilo italiano, fueron construidos entre 1766 y 1771. El edificio principal, con forma de U, alberga actualmente el Ayuntamiento de la ciudad de Varese.

Desde allí te puedes dirigir al centro de la ciudad pero, justo al lado del aparcamiento hay un refugio antiaéreo de la II Guerra Mundial (4) que se puede visitar, si bien se necesita reserva previa.

El centro histórico es muy recogido y está plagado de pequeños detalles al más puro estilo italiano. Puedes comenzar tu paseo por la Via Gian Domenico Romagnosi hasta llegar a la Piazza del Podesta (5), donde te encontrarás un monumento de bronce dedicado a Garibaldi y el Palazzo Pretorio, que fue sede del Ayuntamiento hasta su traslado al Palazzo Estense. Si sigues caminado por la Via Giuseppe Ferrari, llegarás hasta la Piazza Carducci (6). Desde la plaza, puedes volver sobre tus pasos por el Corso Giacomo Matteotti, una calle adoquinada y porticada en parte que constituye la vía principal del centro de la ciudad y, como tal, está plagada de pequeños comercios y heladerías. También puedes volver por la Piazza Giovine Italia, hasta legar a la Basílica de San Vittore Martire (7), patrón de la ciudad. Se trata de una edificación que se construyó en tres etapas, desde el s. XVI hasta el S. XVIII. Destaca su fachada neoclásica y el campanario de 77 metros.

El Corso Giacomo Matteotti (8) acaba desembocando en la Piazza Monte Grappa (9), donde habrá finalizado tu paseo por el centro de la ciudad.

Un poco mas alejado del centro se encuentra Villa Panza (10), construida en el s. XVIII y que ahora es uno de los edificios más representativos de la ciudad y está dedicada a exposiciones de arte moderno.

Te dejamos también la referencia de la Trattoria Capresse (11) así como del Palace Grand Hotel (12) ya que en ambos casos la relación calidad precio y la amabilidad del personal les convierten en opciones a tener en cuenta si decides alojarte allí.

Fuera de la ciudad, existen otros dos puntos de mucho interés para los que necesitarás desplazarte en coche.

De un lado, está el propio Lago Varese, circunvalado por un carril bici en su integridad. De origen glaciar, se encuentra a una altura de 238 metros y tiene una superficie de casi 15 km² y su longitud máxima es de 8,8 km. En él, te olvidarás de suntuosas villas y complejos turísticos, pero te podrás permitir dar un tranquilo paseo por la orilla, disfrutando de la tranquilidad del campo. Te dejamos como referencia el Lido di Gavirate (13), que tiene un amplio aparcamiento para dejar el coche (14), desde donde podrás darte un paseo y tomarte algo contemplando las vistas del lago (15). También te dejamos la referencia de L’isolino Virginia (16), un pequeño islote del Lago, de vegetación exuberante, que alberga el Museo Cívico Prehistórico. Se puede visitar de abril a octubre durante los fines de semana y días festivos. Se puede llegar en barco desde Biandronno (17).

De otro lado, merece la pena que subas al Sacro Monti de Varese (18), concebido como un símbolo del cristianismo frente al auge del protestantismo. El conjunto lo forma un camino, la Via Sacra, con un desnivel de 245 metros dedicado a los quince misterios del Rosario. El recorrido comienza en el Arco del Rosario. Cada una de las catorce capillas construidas a lo largo del mismo celebra un misterio del rosario. La decimoquinta está en la cima dentro del santuario de Nuestra Señora de la Asunción, que completa el recorrido. Si deseas visitarlo con niños pequeños, puedes dejar el coche en el aparcamiento del pequeño pueblo de Santa María del Monte que se encuentra en la cima (19). Una vez entres en el santuario (20), despues de ver la pequeña iglesia, puedes salir a a ver las estatuas de Moises y del Papa Pablo VI y, después. bajar por la Via Sacra a ver alguna de las capillas.

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