Lake District

Un destino idóneo para planear un viaje con la familia: el Parque Nacional de Lake District se anuncia como el más grande de Inglaterra y, a la vez, como uno de los destinos turísticos más visitados. Sin duda, es una zona que, por su belleza, merece la pena que la dediques una semana para poder saborearlo en su totalidad. Son muchos los lagos que comprenden esta área: Coniston Water, Windermere, Grasmere o Ullswater son un ejemplo de los más grandes y representativos. Pero el parque esconde muchos más rincones y merece la pena verlos todos. A lo que se une el sinfín de rutas para practicar senderismo.

Sin embargo, como por desgracia el tiempo es siempre limitado, nuestra propuesta se limita a un único día recorriendo algunos de los puntos más destacados y más atractivos para los más pequeños.

La jornada para tu viaje en familia comienza esta vez en Gummers How, una colina que se alza desde el lago Windermere. La cima no es muy alta, se encuentra sólo a unos 320 metros sobre el nivel del mar, pero desde ella podrás obtener unas vistas panorámicas impresionantes. Puedes dejar el coche en el pequeño aparcamiento que hay habilitado al borde de la carretera (1). Es pequeño, por lo que intenta llegar pronto. Desde allí, un pequeño paseo por el arcén izquierdo de la carretera te lleva al inicio de la ruta (2). La ruta, sin mucho calor, es llevadera para niños a partir de los 7 años. Tiene una longitud de unos 2,5 kilómetros y te puede llevar una hora y media hacerla. Ten en cuenta que existen multitud de rincones que podrás explorar a lo largo de tu ascenso y alternativas para llegar hasta la cima.

Si has madrugado para subir a Gummers How, desde allí te puedes dirigir hacia Bowness-on-Windermere (3) para coger un crucero y recorrer la parte central del Lago Windermere bordeando las diferentes islas. El crucero te puede llevar unos 45 minutos, más el embarque y desembarque.  La página web te informa de cuatro aparcamientos cercanos donde podrás dejar el coche.

La ruta continúa hacia Grasmere, un pueblecito encantador por el que vale la pena dar un paseo para hacerte una idea de cómo son los pueblos de la zona. Una vez hayas dejado el coche en el aparcamiento (4), disfruta en el parque infantil que hay al lado y recorre las diferentes casas y tiendas que adornan el pueblo hasta llegar a Wordsworth Memorial Dafodill Garden, un pequeño jardín en honor al poeta (5), que se encuentra al lado de la abarrotada tienda de Sarah Nelson (6) que desde 1854 viene fabricando el Gingerbread, un dulce a medio camino entre la galleta y el bizcocho.

Desde allí puedes continuar tu paseo hacia el pequeño restaurante Grasmere Tea Gardens (7) y comer algo en la terraza que tiene en la orilla del río que cruza el pueblo y que tiene unas bonitas vistas a la Iglesia. Para terminar con la visita, puedes acercarte al Chocolate Cottage (8), un poquito más abajo, y degustar alguno de sus productos.

Después de comer, te toca emprender rumbo hacia Aira Force, atravesando el paso de montaña Kirkstone Pass (9), desde el que, a sus 453 metros de altura, podrás disfrutar de unas magníficas vistas de la zona.

Aira Force (10) es la penúltima etapa del viaje. Una vez dejes el coche en el aparcamiento y pagues la entrada, podrás iniciar una ruta ascendente con el mismo nivel de exigencia que la de Gummers How pero con el aliciente de que vas bordeando el río durante el camino hasta llegar a los saltos de agua por los que esta ruta se ha hecho famosa. Tiene una longitud de 3,2 kilómetros y te puede llevar hacerla unas dos horas.

El final de tu ruta lo marca Castlerigg (11), un círculo de piedras que data del año 3000 a. C. durante el período Neolítico. Lo que caracteriza a este círculo de piedras es que su tamaño es mayor que los construidos en la Edad de Bronce y, a diferencia de estos, no tiene una finalidad funeraria, desconociéndose cual pudiera ser su función. Todo sin olvidar de las espectaculares vistas que podrás disfrutar desde su interior.

 

 

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