New Town y Calton Hill

Actualizado a febrero de 2018

La Ciudad Nueva se desarrolló en los s. XVIII y XIX, considerándose entonces un ejemplo de desarrollo urbanístico, con casas de estilo georgiano y neoclásico. Las clases más acomodadas no tardaron en mudarse a esta parte de la ciudad, que en la actualidad alberga también la principal zona comercial de la ciudad.

Esta ruta merece la pena si te apetece pasar un día tranquilo en familia, comiendo algo o visitando alguna tienda, sobre todo en Princes Street, si bien no necesitarás más de media mañana para verlo todo.

Dentro de lo que te puedes encontrar por la parte nueva, merece la pena comenzar tu ruta con la visita a la Georgian House (1), donde te enseñan cómo era una casa de familia adinerada en los s. XVIII y XIX. Como curiosidad señalar que su primer propietario pagó por ella 1.800 libras y su hijo la vendió por 3.000 libras veinte años después. Una vez restaurada, muestra una excelente colección de muebles, porcelanas, plata y cristal de la época para hacerte una idea de la forma de vida en aquella época. Los niños pueden escribir con una pluma de verdad y toda la familia se puede disfrazar para hacerse una foto divertida. Puedes entrar con la tarjeta National Trust for Scotland. Como contraste, en la Ciudad Vieja de Edimburgo, se puede visitar una casa similar, pero del siglo XVII: Gladstone’s Land.

Desde allí puedes bajar hasta Princes St. (2), donde te encontrarás con las iglesias de de St. Cuthbert (3) y St. John’s (4), que datan del s. XVIII y XIX respectivamente. A partir de aquí, tienes varias opciones. Puedes entregarte a una mañana de tiendas, ya que esta calle es la más comercial de Edimburgo; puedes darte un respiro en el parque de Princes Street o puedes pasar a la National Gallery (5), que organiza (en inglés) talleres y visitas específicas para niños. Tanto si decides acercarte a la National Gallery como si te apetece dar un paseo por el parque, no dejes de acercarte a ver el reloj floral (6).

Si sigues bajando, verás el Monumento a Sir Walter Scott (7), construido en 1836 y que constituye el monumento más grande del mundo dedicado a un escritor. Sus 287 escalones te subirán a la parte superior para poder tener bonitas vistas de Edimburgo.

Más adelante, en Princes St., te encontrarás con el centro comercial de Waverley Mall (8), justo al lado de la estación principal de tren de Edimburgo, Edinburgh Waverley. En la calle que baja del centro comercial a la estación te encontrarás con la mayoría de buses turísticos que operan en la ciudad.

Finalmente, en el número 1 de Princes St. está ubicado el Hotel Balmoral (9), inaugurado en 1902. Su reloj de la torre tiene la curiosidad de que está adelantado tres minutos para que los viajeros no pierdan nunca el tren.

El final de la ruta, lo marca Calton Hill (10), donde los niños tendrán que hacer un último esfuerzo para subir a disfrutar de bonitas panorámicas de Edimburgo y dar un paseo por el National Monument. La construcción para conmemorar a los soldados muertos durante las Guerras Napoleónicas tenía la intención de replicar el Partenón de Atenas y fue iniciada en el s. XIX, pero nunca se terminó. Muy cerca se encuentra también la torre de Nelson Monument, construida en el s. XIX, para conmemorar la victoria en la batalla de Trafalgar.

Si el día está lluvioso, puedes coger el coche hasta el Ocean Terminal, un centro comercial desde donde podrás acceder al Royal Yatch Britannia, propiedad de la Familia Real.

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: