Centro de Lisboa

Actualizado a enero de 2018

La parte más colorida y más interesante de Lisboa es la que se sitúa entre el Barrio Alto y el Barrio de Alfama. A pesar de las cuestas, encontrarás numerosos atractivos para los niños: el Castillo de San Jorge así como el hecho de incluir en la ruta trayectos en tranvía. La ruta está pensada para que le puedas dedicar un día para hacerla cómodamente.

La ruta comienza en el Barrio de Alfama, concretamente en el Castillo San Jorge (1). El Barrio de Alfama es una de las zonas más antiguas de la ciudad, gracias a que en su mayor parte se libró del terremoto de 1755. Llena de pequeñas tiendas tradicionales, calles empinadas y retorcidas, edificios antiguos, tiene un encanto decadente muy particular que llamará la atención de todos los miembros de la familia.

La mejor manera de llegar al castillo en transporte público es la Línea 737 que sale de la Plaza de Figueira (2) y te deja muy cerca de la entrada (3). Desde allí, a través del Arco de San Jorge (4), llegas a la entrada (5), donde podrás comprar los billetes y adquirir un mapa. Una vez en el castillo, y sin perder de vista los pavos reales que te vas a encontrar, no dejes de visitar la cámara oscura (6) para ver imágenes en tiempo real de toda la ciudad captadas a través de ese artilugio. Se trata de una visita que suele gustar a los más pequeños. No olvides que sólo funciona con la luz del día. Si les gusta, puedes visitar otra en tu viaje a Edimburgo. Acércate a los restos árabes (7) o, si te animas a subir y bajar escaleras, llegar hasta la Torre de San Lorenzo (8), concebida para ser un acceso seguro a uno de los pozos de agua que surtían al castillo. Fíjate en las arcadas que te encontrarás cuando vayas saliendo (9) porque son los restos que quedan de la alcazaba árabe. Por último, llegarás al mirador (10), desde donde tendrás unas vistas espectaculares del Barrio de la Baixa, el Barrio Alto o el Tajo.

Desde ahí, puedes bajar por al Mirador das Portas do Sol. En tu camino de bajada del castillo, dejarás a tu izquierda el Palacio Azurara (11), que en la actualidad alberga la Fundación Ricardo do Espírito Santo Silva.

El mirador (12) está presidido por una estatua dedicada a San Vicente (13), construida en los años sesenta y ubicada allí en 1970.

Desde el mirador, se puede contemplar todo el Barrio de Alfama, presidido por la Iglesia de San VIcente (14), construida en los siglos XVI y XVII al estilo renacentista, y por la cúpula del Panteón Nacional (15), ejemplo del barroco portugués que data del siglo XVII. Ambos edificios se pueden divisar en la lejanía. Justo al lado, está el mirador de Santa Lucía (16), que te dará otra perspectiva el Barrio de Alfama.

Desde ahí puedes subir la línea 28E del tranvía (17), que te podrá llevar hasta el Barrio Alto o puedes hacer el recorrido andando. En tu camino te encontrarás con la Catedral de Lisboa (18), de estilo románico, donde descansan los restos de San Vicente, y, justo enfrente, la Iglesia de San Antonio, el Santo más venerado de la ciudad (19).

Una vez llegues al Barrio Alto, te puedes bajar en la Plaza de Luis Camoens (20) o, si tienes tiempo, un poco más lejos, en el Mirador de Santa Catalina (21). Se trata de una zona comercial muy llena de vida. Desde la plaza, te puedes dirigir por la Rua Garret hacia las ruinas de la Iglesia del Convento de Santa María del Carmen (22), construida en el siglo XIV y destruida en parte por el terremoto de 1755. En la actualidad alberga el Museo Arqueológico del Carmen, que alberga piezas desde la Prehistoria hasta la Edad Contemporánea.

Justo al lado, está el Elevador de Santa Justa (23), dese del que podrás bajar al Barrio de la Baixa y, recorriendo la Rua Augusta, llegar a la Plaza del Comercio (24), uno de los lugares más representativos de Lisboa. Esta plaza porticada, construida en los siglos XVIII y XIX, se ubica en el lugar donde se encontraba el Palacio Real, totalmente destruido por el terremoto de 1755. Dominan la plaza la estatua ecuestre de Jose I (25) y el Arco del Triunfo (26) que conecta con la Rua Augusta así como el Cais das Columnas o Muelle de las Columnas, en la misma ribera del Tajo (27).

Merece la pena que dediques el resto del día a visitar las otras plazas más representativas de Lisboa. Justo al lado de la Plaza del Comercio, se encuentra la Plaza del Municipio (28), presidida por la Camara Municipal. De allí te puedes dirigir a la Plaza del Rossio (29), el centro neurálgico de Lisboa, donde se encuentra el Teatro Nacional D. Maria II (30) y la Estación del Rossio, de estilo neomanuelino (31). La siguiente parada es la Plaza de los Restauradores (32), desde donde podrás acceder a la Avenida de la Libertad (33), que conecta con la Plaza de Marqués de Pombal.

 

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