Friburgo y Schauinsland

Actualizado a octubre de 2017

Friburgo, Freiburg im Breisgau, ciudad universitaria, es considerada como la capital de la Selva Negra. Reconstruida prácticamente entera tras la II Guerra Mundial, es una ciudad muy animada en verano. Tu visita con la famila dando un paseo por el centro histórico es una apuesta segura de pasar una mañana agradable. Para comenzar, te dejamos la referencia de un aparcamiento donde puedes dejar el coche (1).

La ruta comienza por Kaiser-Joseph-Strasse (2), una calle comercial muy animada a través de la que puede llegar al Ayuntamiento (Rathaus) (3). Tanto el nuevo (Neues Rathaus), construido en el s. XIX, como el antiguo (Altes Rathaus), construido en el s. XVI, se encuentran uno al lado del otro. En este último se encuentra la oficina de turismo. El nuevo alberga un carrillón que suena todos los días a las 12 horas.

Desde allí puedes dirigirte a la Torre Martin (Martinstor) (4), que data del s. XIII y que es la torre más antigua de las que hubo en las primeras murallas que tuvo Friburgo. Desde la Torre Martin puedes volver sobre tus pasos y, girando a tu derecha, dejarás el Markthalle (5). El edificio, que data del s. XIX, es la antigua sede de la imprenta Poppen y Ortmann KG.

En la plaza de la Catedral (6), podrás dar una vuelta y ver la propia Catedral (Freiburger Münster), construida en el s. XIV y que destaca por su alta torre (7); el Gran Almacén Histórico (Historisches Kaufhaus), construido en el s. XVI y que destaca por los escudos y esculturas de su fachada principal (8), y el Granero (Kornhaus) (9), un edificio que data del s. XV y que ha servido de granero, sala de baile o matadero a lo largo de la historia. Destruido en la II Guerra Mundial fue reconstruido en 1970.

De lunes a sábado, excepto festivos, en la plaza de la Catedral ponen un mercadillo por la mañana, en el que podrás aprovechar para comprar algunas flores o algún producto típico.

No olvides fijarte en los Bächle, pequeños canales de agua que discurren por muchas calles de la ciudad. Dice la leyenda que si te caes en uno de ellos, volverás a la ciudad de nuevo. Apostamos a que alguno de los más pequeños se cae en uno al intentar saltarlo. La tentación de hacerlo es difícil de resistir.

Si te queda tiempo, puedes montarte con la familia en alguno de los teleféricos que hay cerca de la ciudad. El Schlossbergbahn (10) se encuentra muy cerca del lugar que te hemos señalado para aparcamiento y te permite subir al monte del Palacio de Friburgo. Más retirado se encuentra el Schauinslandbahn (11). Este sube a más altura y tiene la ventaja de que en Schauinsland siempre puedes hacer alguna pequeña ruta por el bosque. La estación de salida se encuentra a 473 metros y la de llegada a 1.220 metros por lo que se recorre un desnivel de 747 metros en aproximadamente veinte minutos. Construido en 1.930 y renovado en 2.012, en su página web se define como el teleférico más largo de Alemania.

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