Central Park

Actualizado a noviembre de 2017

Central Park es el parque hecho por el hombre más grande que existe en una ciudad. Dar un paseo por el parque es ideal si viajas con niños por la cantidad de atracciones que ofrece el propio parque unido a las posibilidades de entretenimiento del Museo Metropolitano y, sobre todo, del Museo de Ciencias Naturales. Te puede llevar un día completo hacerla.

Puedes empezar la ruta en Columbus Circle (1), una plaza circular con una escultura conmemorativa del descubrimiento de América en su centro donada por la comunidad italiana a la ciudad. En la plaza están tambien las torres del Time Warner Center (2004, 228 metros) (2). Desde allí puedes darte un paseo para acercarte al Lincoln Center (3), el centro cultural más importante de Nueva York, sede de la New York Philharmonic, del New York City Ballet y de la Metropolitan Opera.

Muy cerca del Lincoln Center, se encuentra el edificio Dakota (4), construido en 1884 y conocido sobre todo por haber sido la residencia de John Lennon hasta que fue asesinado a las puertas de su casa en 1980. Su mujer sigue viviendo allí. Para conmemorar su muerte, una de las zonas del Central Park, adyacente al edificio, se rebautizó como Strawberry Fields y en el centro de esa zona hay un mosaico en el suelo de color blanco y negro con la leyenda Imagine, en honor a la célebre canción de Lennon (5). Siendo el mosaico blanco y negro, es frecuente que esté decorado con flores. Puede ser una buena excusa para entrar ya en Central Park y desde allí ir bordeando el lago, donde podrás ver en el borde opuesto el Bow Bridge (6), uno de los más fotografiados en el parque, hasta llegar a la altura del Museo de Historia Natural.

El Museo de Historia Natural (7) puede ser muy entretenido para los más pequeños, sobre todo por la cantidad de dioramas de los diferentes ecosistemas y de especies animales y por la colección de fósiles y de dinosaurios. El propio museo recomienda en su página web diferentes rutas por si no tienes mucho tiempo para verlo todo. Hay una, que puede ser muy divertida para los más pequeños, que se inspira en la película Una Noche en el Museo y que te permite ver muchos de los principales objetos del museo. Tienen una app que funciona con la WiFi gratuita del museo y que te ayudará a hacer todas las rutas que te recomiendan.

Una vez hayas terminado de ver el museo, puedes volver a entrar en el Central Park para darte un paseo y disfrutar del ambiente; ver el teatro de marionetas (8); subir, bordeando el Turtle Pond, al castillo de Belvedere, que es el punto más alto del parque (9); contemplar a la gente jugando en los campos de beisbol que hay en la pradera central (10); acercarte a la Aguja de Cleopatra (11) o  asomarte  al Lago de Jacqueline Kennedy (12).

La siguiente parada la puedes hacer en el Met (13), el Museo Metropolitano de Arte. Si vas con niños, les puede resultar más llamativo el ala de arte egipcio con el Templo de Dendur, el edificio más antiguo de la ciudad, la Tumba de Perneb o la colección de sarcófagos y esculturas. También les puede gustar el Patio Astor, recreación de un patio chino. Para los más mayores la colección de arte es amplísima. Desde la pintura italiana, como Giotto, Botticcelli, Ghirlandaio, Rafael, Tintoretto, Tiziano, Canaletto, hasta la pintura española como El Greco, Velázquez, Goya o Murillo. Tampoco puedes dejar de visitar la galería de arte moderno y contemporáneo, con Monet, Manet, Cézanne, Renoir,  Van Gogh, Degas o Gauguin.

Desde allí, si tienes tiempo, puedes darte un paseo por el Upper East Side, uno de los barrios más exclusivos de Nueva York, hasta llegar a la ribera del East River. Un buen lugar desde donde observar Roosevelt Island y tener un momento de tranquilidad es el Parque de Karl Schurz. Siéntate en un banco y relajate un poco frente al río.

Si no, puedes prescindir del Upper East Side y continuar por el Central Park. Viajando con niños puedes hacer el recorrido pasando por las estatuas de Alicia en el País de las Maravillas (15) y la de Hans Christian Andersen leyendo el Patito Feo (16).

Desde allí te puedes dirigir a la fuente Bethesda (17), que conmemora la llegada del agua potable a la ciudad o el Bow Bridge (18). Puedes seguir bajando por el Mall (19), en cuyo extremo sur se encuentra lo que se conoce como Literary Walk (20), por ubicarse allí esculturas de conocidos escritores y una de Cristobal Colón.

Y así, puedes terminar el día haciendo navegar unos barcos de radiocontrol (22) en el Zoo de Central Park (23), acercándote a la sinagoga de Emanu-El, que nada de 1929 y se considera una de las mas grandes (24) o, en invierno, patinando sobre hielo en Wollman Rink (24).

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