La Estatua de la Libertad y el One World Trade Center

Actualizado a noviembre de 2017

La ruta que te proponemos para tu viaje en familia incluye dos de los principales destinos que ofrece Nueva York: La Estatua de la Libertad y el One World Trade Center. Te puede llevar medio día en hacerla completa.

Puedes comenzar en el One World Trade Center (2014, 546 metros) para subir al observatorio que se encuentra en la planta 102 a la altura de 386 metros (1). Tiene diversos tipos de entrada que te permitirán saltarte la cola y tener más o menos flexibilidad horaria para entrar. Durante la subida en ascensor, las pantallas te ofrecerán de una manera muy rápida un video sobre el nacimiento de la ciudad y su crecimiento. Al llegar al observatorio, te ofrecerán un iPad donde de una manera muy intuitiva podrás obtener información sobre los diferentes lugares que se pueden observar desde el mirador. Desde este observatorio se tienen las mejores vistas de Nueva York.

En la misma plaza podrás ver las dos fuentes gemelas que se ubican en el lugar donde se encontraban las torres gemelas y que tienen inscrito el nombre de todas las víctimas del atentado del 11-S. Te podrás acercar al Museo del 11-S, donde se recoge y se explica el impacto que tuvo el atentado en la sociedad actual (2). En la misma plaza podrás encontrar un árbol, un Peral de Callery, que sobrevivió al atentado. Visita la página web para tener más información del Museo y del Memorial del 11-S.

Saliendo del One World Trade Center, a tu izquierda encontrarás The Oculus, una estructura diseñada por Santiago Calatrava para albergar una estación y un centro comercial de la cadena Westfield que no te pasará desapercibida (3) y justo enfrente de la Fuentes, está el Liberty Park, un jardín elevado al estilo del HIgh Line pero más pequeño (4).

Muy cerca de allí se encuentra los almacenes de Century 21 (5) que suele ofrecer ropa con importantes descuentos.

Desde allí te toca dar un paseo por el parque junto a la ribera del río Hudson, donde te podrás encontrar con alguna ardilla, para encaminarte hacia tu propio destino, la Estatua de la Libertad. Tienes dos opciones en función de si quieres parar en la isla o simplemente verla desde el barco. Elijas la que elijas desde el barco podrás obtener unas fotos muy bonitas del skyline de Nueva York si hace un día soleado.

En el primer caso tendrás que acudir al punto de salida de Statue Cruises (6) que te marcamos en el mapa, comprar o canjear los billetes y dirigirte al muelle de atraque. Ofrecen diferentes tipologías en función de que solo quieras ver la estatua, subir al pedestal o llegar a la corona. Todas ellas incluyen la visita a la isla de Ellis. Los cruceros salen aproximadamente cada 20/25 minutos.

En el segundo caso, basta con que te subas al ferry hasta Staten Island (7) . El trayecto desde Mahattan hasta Staten Island dura unos 25 minutos y desde la cubierta del ferry podrás ver la Estatua de la Libertad y la Isla de Ellis. No te acercas tanto como en la opción anterior, pero tiene la ventaja de que es gratuito. Una vez que llegues a Staten Island te tendrás que bajar. La frecuencia de los barcos oscila entre los 15 minutos en hora punta hasta los 30 minutos los fines de semana pero la propia pagina web desaconseja que se utilice el ferry para esta finalidad en hora punta porque los barcos van llenos.

La Estatua de la Libertad, cuyo nombre completo es la Libertad iluminando al mundo, fue un regalo de Francia a los Estados Unidos para conmemorar la buena relación entre ambos países. Diseñada por Frederic Bartholdi, fue construida en Francia y después trasladada pieza a pieza a Estados Unidos, donde se terminó de construir en 1886. La estatua, hecha de bronce (su color actual es fruto de la oxidación), mide 93 metros y representa una mujer sosteniendo una antorcha en su mano derecha y la declaración de independencia de los Estados Unidos en su izquierda.

Después de visitar la estatua de la libertad, puedes acercarte para terminar la visita a Wall Street, pasando por la conocida estatua del toro embistiendo (8) que se encuentra en Broadway antes de llegar a la calle inmortalizada en tantas películas de Hollywood. Quién no se acuerda de Gordon Gekko

La escultura del toro fue creada en 1989 por Arturo Di Modica, como símbolo de fuerza que actuara de antídoto contra la crisis de Wall Street de 1986. El artista lo creó por su cuenta y lo dejó una noche enfrente del edificio de la Bolsa. Al final del día fue retirado de allí pero gracias a diversas autoridades y especialmente a la Asociación de Bowling Green, se encontró un lugar para el toro cerca de Bowling Green.

Antes de llegar a Wall Street, dejarás a tu izquierda Trinity Church (9), una iglesia de estilo neogótico construida en 1846. Y ya en Wall Street podrás acercarte al edificio de la Bolsa de Nueva York (10) y al Federal Hall National Memorial (11), que fue el primer edificio donde se alojaron las primeras cámaras legislativas, el Tribunal Supremo y el poder ejecutivo. George Washington prestó juramento como primer presidente allí. En la actualidad es un museo y admite visitas guiadas gratuitas.

Desde allí puedes acercarte, para terminar, a ver el Group of Four Trees (12), una escultura en blanco y negro que se encuentra justo en frente del edificio Chase Manhattan Bank, terminada en 1972 por encargo del presidente del Banco.

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