Málaga

Málaga es una ciudad perfecta para visitar en un fin de semana. El clima suave favorece que puedas ir prácticamente en cualquier época del año. Además, Málaga te puede servir de base para conocer la Costa del Sol o la Costa Tropical. La estación del AVE está junto a la de autobuses por si tuvieras tiempo para desplazarte a cualquiera de los pueblos de la costa malagueña.

Una buena forma de conocer la ciudad con niños pequeños es utilizar el autobús turístico de City Sightseeing, que incluye la entrada a los principales museos pero, para quien prefiera hacerlo a pie, también incluyo una breve ruta con los puntos más interesantes.

Desde que se peatonalizó buena parte del centro y se abrió el Museo Picasso, la ciudad ha renacido y tiene una oferta cultural y de ocio muy completa. La ruta que te proponemos permite visitar el Centre Pompidou (1) El museo, además de por el interés propio que tiene, suele programar actividades y exposiciones para familias y niños. Destacan los retratos de Picasso, Chagall, Francis Bacon, Frida Kahlo o la escultura de Kader Attia, Ghost, que domina todo la exposición del museo. Tiene muchas obras audiovisuales e interactivas que también pueden llamar la atención de los más jóvenes. El museo se encuentra al lado de varias terrazas (2) en las que podrás  picar algo e incluso poder subir a un barco para dar un paseo por la bahía de Málaga, si bien, salvo en momentos de mucho calor, en los que te quieras dar un respiro, no tiene mucho interés.

La subida al castillo de Gibralfaro (3), es mejor que la realices en taxi (salvo que hayas utilizado el autobús turístico). El castillo de Gibralfaro y la Alcazaba, pese a que son edificios cercanos, no están comunicados por lo que, si has subido al castillo, deberás luego volver a la ciudad para entrar en la Alcazaba.

Otra opción para poder observar las vistas de Málaga, muy interesante si viajas con niños mayores de 8 años, es subir hasta el Castillo, en Segway. Con Segway Adventure subes a través del bosque de pinos y sólo atraviesas un tramo muy corto de carretera.

Un vez en el centro de Málaga y justo la lado de la entrada a la Alcazaba (4) podrás ver el Teatro Romano (5) y, caminando un poco, enfrente, podrás tomarte algo en El Pimpi (6), una bodega muy curiosa, donde muchos artistas, actores y escritores han plasmado su firma en los barriles de vino que sigue habiendo en el bar,

Desde allí, dando un paseo, llegas rápidamente al museo Picasso (7), donde toda la familia puede admirar la evolución de los diferentes estilos y técnicas del pintor malagueño, especialmente en los retratos y bodegones que aparecen en la exposición, que también permite ver una muestra de su escultura también, como por ejemplo la Cabeza de Toro, realizada con el manillar y el sillín de una bicicleta. En el MoMa de Nueva York puedes encontrar también obras representativas del autor.

De ahí se llega fácilmente a la catedral (8), la Plaza de la Constitución (9) y finalmente al museo Carmen Thyssen (10) que hará las delicias de los aficionados a los paisajes románticos y al preciosismo, siendo especialmente recomendables las obras de Guillermo Gómez Gil, Raimundo de Madrazo y Garreta, Fritz Bramberger o José Benlliure Gil. El museo cierra más tarde que el museo Picasso por lo que lo puedes dejar para el final. Los tres museos no son muy grandes por lo que a los peques no se les hace pesado.

Puedes terminar en el Mercado Central de Atarazanas (11), donde podrás picar algo de marisco o probar la concha fina. O, si lo prefieres, puedes darte un paseo por la comercial Calle Larios (12), la más emblemática de la ciudad.

En cuanto al alojamiento, una propuesta muy interesante puede ser el Hotel Don Curro (13),un hotel muy céntrico a precios no muy exagerados.

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