Sudáfrica

Actualizado a abril de 2018

Sudáfrica es uno de los mejores destinos de África para viajar con niños y puede ser una alternativa perfecta para otros sitios más conocidos como puedan ser Tanzania o Kenia, que conllevan un problema añadido para los más pequeños: la necesidad de vacunarte contra la fiebre amarilla y el riesgo de malaria.

Tiene una extensión de 1,2 millones de km2 y una población de casi 60 millones de habitantes, procedente de diversos grupos étnicos y de inmigrantes europeos de siglos anteriores. Una república bicameral con dos capitales, Pretoria y Ciudad del Cabo, y once lenguas oficiales permiten que te hagas una idea de la diversidad que encierra este país.

Su economía, en contra de lo que es la regla general en África, ha dejado apoyarse en la agricultura. Desde la fiebre del oro (desde 1886) y, antes, la de los diamantes (desde 1871), el principal motor del país sigue siendo la minería, aunque el turismo cada vez está cobrando más protagonismo.

Sin embargo, su historia más reciente ha sido muy convulsa, desde que en 1910 se creara la Unión Africana. Si por algo este país ha sido más conocido es, desgraciadamente, por el Apartheid, una política implantada desde 1948 a la que pusieron fin las elecciones celebradas en 1994. Fruto de aquello, varios de sus protagonistas, como Nelson Mandela o Frederik De Klerk, ganaron el Premio Nobel de la paz. Aún así, sigue existiendo en el país mucho camino por recorrer.

En Sudáfrica podrás encontrar una naturaleza exuberante por donde quiera que mires. Al este, la cordillera de Drakenberg, donde se encuentra el segundo pico más alto de África, el Thabana-Ntlenyana, con más de 3.400 metros de altitud. Lindando con Botsuana, el desierto del Kalahari. Al suroeste, el Cabo de Buena Esperanza y la ciudad más atractiva para el visitante, Ciudad del Cabo. Al nordeste, el Cañón del Blyde, que te dirige a una de las estrellas del país: el Parque Nacional de Kruger, en honor a Paul Kruger, uno de los presidentes más carismáticos de la zona de Transvaal, donde se ubica la mayor parte del parque nacional.

En sus parques nacionales y reservas privadas podrás encontrar no sólo los big five -el león, el leopardo, el rinoceronte, el búfalo y el elefante-, llamados así por su dificultad para ser cazados, sino también con una infinidad de especies tanto en el interior -jirafas, antílopes, primates, cocodrilos, hipopótamos- como en la costa –focas, ballenas, pingüinos o tiburones -.

A excepción del desierto del Kalahari, el país tiene un clima muy suave y cualquier mes del año puede ser bueno para visitarlo. Si viajas con niños, una buena época puede ser noviembre y diciembre,  meses en los que podrás encontrar a muchos más animales con sus crías. La peor es el invierno, por el frío.

En cualquiera de los casos, desde el momento en que sales del aeropuerto y te alejas de la ciudad, las sensaciones son muy intensas y resulta muy complicado describirlas: la luz tan cálida hace que tengas la sensación de que vives en un atardecer permanente; ese aroma dulce y penetrante de cualquiera de sus bosques (especialmente después de las fuertes lluvias), la envolvente bruma del amanecer, el fulgor de las estrellas por la noche, el color intenso de sus tierras. Todo un espectáculo para los sentidos que te rodea y verdaderamente te engancha.

Te dejamos un par de propuestas para recorrer Sudáfrica y unos consejos de viaje para que dicha visita sea lo más segura y provechosa posible.

Consejos de viaje
Consejos de viaje
Reservas privadas
Reservas privadas
Santuarios y centros de animales
Santuarios y centros de animales
Johannesburgo y Soweto
Johannesburgo y Soweto

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: