Salzburgo

La historia de la ciudad está muy vinculada a la figura de los príncipes arzobispos, que gobernaron el Estado de Salzburgo hasta el siglo XIX, así como al archiconocido compositor y pianista Wolfgang Amadeus Mozart.

La ciudad nace en torno a la abadía de San Pedro allá por el siglo VIII. Desde entonces, el abad era también arzobispo de Salzburgo. Más tarde, el arzobispo pasó a ser también el príncipe del estado, hasta que en el siglo XIX pasó a manos de Francia y, poco después, de Austria. El esplendor y la belleza de esta pequeña ciudad es deudora sobre todo de cuatro príncipes arzobispos: Gebhard I, que construyó la fortaleza de Hohensalzburg; Wolf Dietrich, que inició las obras que dan a Salzburgo su aspecto actual; Paris Lodron, actual patrón de la Universidad de Salzburgo, que las terminó, y Markus Sittikus, quien mandó construir el palacio de Hellbrunn.

La panorámica de la ciudad de Salzburgo y de sus tejados verdes y negros desde cualquiera de los montes que la dominan es de tal majestuosidad que enamora a cualquier visitante. ¿Cómo es posible concentrar tantos edificios barrocos en un espacio tan pequeño de una manera tan armónica y equilibrada? En tu visita a la ciudad, hay momentos en que puedes llegar a tener la sensación de que los edificios no están conectados por calles sino por plazas y patios.

Hemos dividido el recorrido en dos etapas pero te incluimos también dos destinos adicionales por si tienes tiempo después de tu visita a Salzburgo o por si le quieres dedicar dos días a la ciudad.

Si ese es el caso, te recomendamos especialmente el Palacio de Hellbrunn (1), a escasos quince minutos de Salzburgo. El Palacio de Hellbrunn, construido con fines puramente lúdicos por el príncipe arzobispo Markus Sittikus en 1615, gustará a los más pequeños no tanto por lo que alberga en su interior, una exposición dedicada al príncipe arzobispo y a diferentes aspectos de la época en que vivió, sino sobre todo por sus famosos juegos de agua, una visita guiada de unos 45 minutos de duración, llena de sorpresas para todos. Entre ellas, no te pierdas el teatro del siglo XVII, con más de 100 figuras que se mueven sólo por la fuerza del agua. Lo que ahora puede parecer incluso pueril, en su momento fue una extraordinaria y compleja obra de la ingeniería.

Hellbrunn viajar con niños

Una alternativa al Palacio de Hellbrunn, si el tiempo te impide disfrutar de los juegos de agua, es ir al Museo de la Noche de Paz (2), que conmemora el famoso villancico compuesto en 1818 la antigua iglesia del pueblo de Oberndorf, en cuyo emplazamiento se ubica ahora una pequeña capilla que recuerda tan feliz acontecimiento. En el museo, te cuentan el origen del famoso villancico y la explicación de por qué se canta acompañado por una guitarra. La diversión está asegurada con el karaoke para cantar el villancico y enviarte la canción a tu correo electrónico.

Los orígenes.

De Hohensalzburg a San Pedro

La visita comienza en el aparcamiento (1) que se encuentra en la calle de Imbergstraße. Es un aparcamiento pequeño, pero te permite acceder cómodamente al centro de Salzburgo. Recuerda que la máquina para pagar se encuentra en la planta de calle del edificio contiguo (2).

Desde allí, te puedes dirigir a primero a la plaza de Mozart (3), donde la estatua del compositor te dará la bienvenida a la ciudad. Fíjate bien cómo está escrito en números romanos el año de su construcción, 1842.

La siguiente parada es, directamente, la estación base del funicular (4) que sube hasta la fortaleza medieval de Hohensalzburg (5). En el siglo XI, el Príncipe Arzobispo Gebhard I, para protegerse durante la guerra de la investidura entre el emperador Enrique IV y el Papa Gregorio VII, mandó construir varias fortalezas. De ellas las más estacadas son Hohenwerfen y esta, Hohensalzburg.

Hohensalzburg

Objeto de sucesivas ampliaciones y reconstrucciones, constituye una visita obligada. Dispone de wifi gratuito y una vez te conectas te puedes descargar información sobre los diferentes lugares que visitas, entre los que destacan el museo de marionetas, los apartamentos del príncipe, la profusamente decorada cámara dorada con su estufa gótica gigante, el salón dorado con sus columnas de mármol, los restos de la capilla románica, el montacargas que se utilizaba para subir mercancías, munición y otros enseres al castillo, probablemente uno de los más antiguos que existan, o las impresionantes vistas desde cualquiera de los bastiones.

Marionetas Hohensalzburg

Cuando bajes por el funicular no dejes de ver la información y curiosidades sobre el canal del Alm, que va a parar al río Salzach. Se trata del canal subterráneo más antiguo de Europa, construido para suministrar agua a la ciudad. Algunas partes del canal datan del siglo IX, pero su desarrollo principal tuvo lugar en el siglo XII para cubrir las necesidades del Monasterio de San Pedro.  Seguramente caerás en la tentación de darte un beso en la “Gruta del Amor”.

Desde allí, te puedes dirigir a la Abadía de San Pedro (6), construida en el siglo XII al estilo románico y redecorada en el siglo XVIII al estilo rococó. Mucho más pintoresco resulta el cementerio que lo rodea, uno de los más antiguos de Europa, así como las catacumbas que se incrustan en el monte Mönchsbergjusto al lado. La visita a las catacumbas requiere el pago de una entrada y subir bastantes escalones, pero te permite visitar las capillas que se encuentran allí, la Capilla de Gertrudis y la de Máximo y subir a un pequeño mirador. A la Capilla de la Cruz no se puede acceder.

En tu camino al cementerio de San Pedro, te encontrarás con un molino de agua de madera (7) sobre el canal del Alm. En 1922, las ruedas fueron sustituidas por una turbina hasta el cierre del molino en 1966, aunque la panadería sigue funcionando.

El esplendor.

De los príncipes arzobispos a Mozart

El siguiente punto de la visita puede ser la Catedral de Salzburgo (8), levantada en el siglo XVII al estilo barroco y que domina el casco antiguo de la ciudad. Destacan las esculturas de San Pedro y San Pablo en la fachada, así como los cinco impresionantes órganos que hay instalados en el interior y los altares instalados en sus naves. Desde el interior de la catedral se puede acceder al DomQuartier (9), que te permite conocer la famosa Residenz de Salzburgo, antigua sede de los príncipes arzobispos, para conocer sus diferentes estancias o las colecciones de arte, entre las que hay una muy interesante para los más pequeños sobre los materiales con los que se obtenían en aquella época los diferentes colores de los cuadros. Merece la pena también subir a la Galería del Órgano para tener unas vistas muy bonitas del interior de la catedral. En el camino pasarás por una terraza con una panorámica inigualable de la Residenzplatz. Si sales por el edificio de la Residenz, (9) te darás de bruces con la impresionante fuente que domina la Residenzplatz y podrás hacer una breve visita al museo de la Navidad (11), un pequeño y encantador museo que se dedica a las costumbres austríacas durante el período navideño. Descubrirás también a Krampus, el alter ego de San Nicolás, que se dedicaba a visitar a los niños que se habían portado mal.

Catedral de Salzburgo

Después, a través de la pintoresca Goldgaße (12), te puedes dirigir a la plaza de Alter Markt (13) para desembocar en la famosa Getreidegaße (14) dejando el Ayuntamiento a tu izquierda. Getreidegaßees una de las calles más pintorescas y a la vez más transitadas de la ciudad. No dejes de perderte por los múltiples callejones y patios interiores que salen de la calle. En ella se ubica la casa donde nació Mozart en 1756 (15), un museo con objetos personales del compositor y episodios de su vida a su edad más temprana. Mozart vivió en Salzburgo desde que nació hasta 10 años antes de su muerte, que marcho a Viena, donde falleció en 1791. Para visitar la casa dispones de una app para IOS y para Android que te dará información en español de cada una de las estancias que vas visitando.

Getreidegasse

El siguiente punto de parada, para que los más pequeños puedan tener un momento más lúdico de esparcimiento y los más mayores descansar un poco, puede ser el Museo del Juguete. Para llegar a él, tendrás que pasar por la Iglesia Colegiata (16) y por el Großes Festspielhaus (Gran Sala de los Festivales) construida por Clemens Holzmeister entre los años 1956 y 1960 (17). En el Museo del Juguete (18), no solo encontrarás pequeñas exposiciones sobre juguetes antiguos, sino que también encontrarás muchas salas destinadas al juego de los niños y el descanso de los padres.

Museo del juguete Salzburgo

Después, retrocede por la Getreidegaße para cruzar por Sterngäßchen (19) y  llegar al puente de los candados (20), por el que cruzarás el río Salzach hasta llegar a la casa donde vivió Mozart (21), otro museo con colecciones de instrumentos musicales y objetos que pertenecieron al compositor, películas sobre diferentes momentos de su vida e incluso un retrato robot suyo realizado por la policía austríaca. La ruta la puedes terminar dando un paseo o tomando algo en los jardines del Palacio de Mirabell (22), admirando de paso las esculturas que adornan el jardín.

Para terminar te dejamos un vídeo donde podrás ver algunos de los lugares que te hemos recomendado.

 

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